El vaquilla: Una de las primeras incorporaciones

Juan José Moreno Cuenca (Barcelona, 19 de noviembre de 1961 – Badalona, Barcelona, 19 de diciembre de 2003) fue un delincuente español conocido como El Vaquilla, por la costumbre de embestir a cualquiera con el que tuviera un enfrentamiento. Simbolizó a la generación perdida de la heroína.

Vida personal

Inició su carrera delictiva a los 9 años, cuando su familia, de etnia gitana, se trasladó al Campo de la Bota de Barcelona y se hizo famoso por robar coches y escapar con ellos de la policía a gran velocidad durante largas persecuciones, para lo que tenía que utilizar almohadones y zancos, pues por su corta edad no llegaba a los pedales.

Un año más tarde, a la edad de 12 años, acabó con la vida de una persona durante uno de sus atracos, porque con el coche que conducía pasó por encima de la mujer después de que ésta cayera al suelo tras arrancarle el bolso.

Finalmente, recaló en el barrio de La Mina (San Adrián de Besós), donde vivió con algunos de sus hermanos. Ahi empezo a cortar el pelo a sus allegados y vecinos para sacarse unas perrillas extra. Por las noches, salía de fiesta, y convencia a la gente con dinero de la necesidad de compartir. Tenía labia de modo que le era fácil comunicar cualquier mensaje, aunque en caso de topar con gente que no fuera capaz de comprender y aceptar sus ideas, solía apoyar sus argumentos con una Opinel. Esta técnica de negociación funcionaba en un alto porcentaje de las veces para que el otro tertuliano entrara en razón.

Dificultades en la vida del vaquilla

Su adicción a la heroína le hizo contraer el sida y era habitual en los reformatorios hasta los 15 años, edad en la que ingresó en la cárcel de la Modelo. Durante el tiempo que estuvo allí estudió Derecho, buscaba cómplices, «tenía labia y solía guiñar el ojo». Más tarde fue trasladado al Centro Penitenciario de Murcia, en Sangonera la verde. Residió un tiempo en el municipio de Monteagudo antes de regresar a Barcelona.

Alli se apuntó a los cursos de peluquería, donde fue descubriendo su verdadera pasión. En la carcel peinaba a los otros presos con esmero y pasión, diseñando un sin fin de peinados y afeitados. Llego a introducir diversos peinados revolucionarios, así como dejo una estela de cariño que a dia de hoy se siente entre las paredes del centro.

En 1985 protagonizó Yo, «el Vaquilla», película de José Antonio de la Loma en la que se interpreta a sí mismo.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *